Una Ley Solar a medias “Franquicia operativa, pero subsidio solar en espera”

gabriel-neumeyer-img-energiaestrategicacom
gabriel-neumeyer-img-energiaestrategicacom

Esperamos que el gobierno apure algunos pasos fundamentales para que esté en operación la parte de la ley solar que entrega un subsidio para viviendas sociales (Futuro Renovable – por Gabriel Neumeyer, presidente de ACESOL). 

Una excelente iniciativa tuvieron las autoridades cuando incluyeron dentro de la nueva ley solar térmica que fue despachada en enero pasado un subsidio directo para asegurar que los sectores de escasos recursos puedan acceder a los beneficios de la energía solar, que les entrega agua caliente gratis.

Pero mientras que la parte de la ley que se concentra en viviendas nuevas y entrega una franquicia tributaria para constructoras sí está en operación, es preocupante que no se avance en la concreción de la segunda parte de la ley, el subsidio para viviendas sociales. No se explica la demora que las autoridades han tenido en definir cómo se entregará ese subsidio, cuestión que todavía sigue pendiente tras más de 7 meses de despachada la ley y más de un año de ser discutida en el Congreso y que tiene a esta parte de la Ley sin funcionar todavía, a pesar de su importancia social.

La ley 20897, sucesora de la 20365, busca cumplir con objetivos sociales, energéticos, ambientales y económicos. Entre los primeros está entregar a sectores más vulnerables sistemas solares térmicos que permitan que las familias beneficiadas cuenten por primera vez con agua caliente, para las cuales el gasto en gas es muchas veces inalcanzable en su presupuesto. La ley contempla entregar un aporte a través del Ministerio de Vivienda para que viviendas sociales puedan incorporar sistemas solares térmicos. Un aspecto que superó la versión anterior, ya que la franquicia que duró hasta el 2013 concentró los proyectos en viviendas entre UF 1000 y UF 2000.

El problema que se presenta hoy con esta parte de la ley es que las autoridades aún están discutiendo la forma en que se entregará el subsidio, lo cual aún no está claro y que debería definirse a través de un decreto conjunto entre los ministerios de Energía y Vivienda y un Reglamento, ambos sin fecha aún de publicación.

Además del problema social que se presenta, mientras más tiempo pasa, menos se logra aprovechar las oportunidades de reactivación económica y empleo que da esta ley, sin considerar el que se esté desaprovechando el tremendo potencial solar con que cuenta nuestro país a favor de la calidad de vida y el medioambiente.

Los otros objetivos de esta ley apuntan a activar la industria solar térmica, creando una franquicia tributaria que cubra el gasto en colectores solares de viviendas nuevas entre UF 1000 y UF 3000. Esta parte sí está funcionando, pero aún están pendientes algunos trámites que debe cumplir el SII que la hagan más operativa, como es la publicación del Formulario 1808. El compromiso de las autoridades apunta a que a fin de mes el SII lo publicaría, lo cual esperamos, ya que se trata de un documento que permite que las constructoras imputen la franquicia, que funciona en forma retroactiva desde enero de 2015.

En enero pasado fue promulgada esta ley, tras un año de discusión en el Congreso. Era una excelente noticia para el desarrollo de la energía solar térmica, ya que permitiría extender los beneficios que entregó la ley 20.365, de agua caliente gratuita gracias a energía solar en viviendas nuevas, política que duró tres años y que benefició a unas 42 mil familias a lo largo de Chile. 

La nueva ley se extenderá hasta el 2020, pero los aportes serán cada vez menores año a año, por lo que es importante contar lo antes posible con todos los anexos funcionado al 100%, ya que es muy corto el tiempo que se tiene para aprovechar sus beneficios a favor de desarrollar el mercado de la industria solar térmica.

Es por todo esto que preocupados por el éxito que esperamos tenga la ley 20.897, hacemos un llamado a las autoridades y técnicos de ambos ministerios y del SII para que apuren estas normativas, ya que el tiempo se acorta y las oportunidades de entregar mejor calidad de vida a los sectores de escasos recursos a través de la energía solar.

Por Gabriel Neumeyer, presidente de Acesol| Publicado 01 septiembre 2016| Futuro Renovable