Aplicación de las ERNC, energía comunitaria

(Columna Futuro Renovable)Buscando y pensando sobre como optimizar el uso de las energías renovables no convencionales ERNC para uso domiciliario, he llegado a comparar este sistema con la utilización del internet de libre acceso ya sea en plazas, municipalidades, comunidades, barrios, etc.

El internet llegó en un principio para su utilización en el ámbito militar y rápidamente se fue expandiendo a nivel usuario. Con la creación de las redes WiFi, una aplicación de la utilización del internet, el acceso a esta tecnología fue siendo cada vez más fácil para todos, teniendo libre disponibilidad en áreas comunes como plazas, estaciones de metro, bibliotecas, restaurantes, etc. Recuerdo haber sido participe de una de estas licitaciones de “iluminación wifi” para la comuna de Francisco de Mostazal en el año 2010 aproximadamente. La idea del alcalde era iluminar la totalidad de las plazas, colegios y servicios de urgencia de la comuna, con el fin de satisfacer la necesidad de esta tecnología. Ahora la pregunta y comparando con las ERNC, ¿será la energía comunitaria un mecanismo de acceso masivo a la utilización de las ERNC?

Inmediatamente se me viene a la cabeza la respuesta, ¿por qué no? Todo debe ser bien analizado, estudiado y generando los flujos (monetarios, de energía, capacidad, etc.) necesarios para que el proyecto sea factible.

La propuesta es construir mini centrales de generación basadas en las ERNC, de tal manera que estas plantas satisfagan la necesidad de energía de comunidades, barrios, escuelas, postas, etc. Zonas puntuales y particulares, no inyectar energía al SING o al SIC de manera arbitraria y que cada hogar realice su consumo habitual.

El mayor inconveniente para realizar este tipo de proyectos es el financiamiento. Por un lado se puede financiar comunitariamente, como es el caso del pago de los gastos comunes de los condominios. Los vecinos se pueden poner de acuerdo para invertir, de manera pareja, en equipamiento basado en ERNC para así financiar de manera autónoma su necesidad de energía, lo cual en un futuro, sería un negocio para ellos; ya volveremos con este punto. Y por otro lado se tiene financiamiento comunal, regional ó gubernamental dependiendo de la magnitud del proyecto.

Es ahora cuando hay que aprovechar y empezar a pensar en posibles aplicaciones para las ERNC. Ya está aprobada la ley 20.571, que regula la generación distribuida en base a las ERNC, lo cual permite que la diferencia de energía que no fue consumida por el usuario y se va a la red eléctrica, sea pagada por las grandes empresas distribuidoras, ya que se estará generando energía gratis al país, lo cual a su vez, no solo hará que baje la cuenta de cada hogar por tener su propio mecanismo de generación de energía, sino se tendrá ingresos económicos por concepto de excedentes de generación que van a la red pública.

Hay que pensar también que esta solución es factible para comunas donde se tenga bastante espacio para la instalación de las ERNC (ya sea solar ó fotovoltaica), pues bien sabemos que esta tecnología ocupa una cantidad importante de espacio de instalación para generar una energía competitiva. Por lo tanto, las zonas sur y norte del país son las más factibles para realizar este tipo de proyectos. ¿Pero que ocurre con la zona central donde los espacios no son abundantes? De cierta manera, la implementación de esta tecnología impactaría en la zona central de manera indirecta, pues al tener mayor cantidad de centrales de generación, mayor es la energía inyectada a la red, lo cual hace que la oferta de energía se eleve y esto a su vez impacta directamente en el costo de la energía en kW/h. Por lo tanto tendríamos una energía más barata.

Todo esto está pensado en comunidades, barrios, etc. Personas comunes y corrientes, no en grandes sectores industriales, minería, agricultura etc. Pues ellos son los que finalmente están empujando a que el costo de la energía suba, al elevar la demanda año a año. Por lo tanto esta pequeña solución sería más efectiva que generar grandes centrales hidroeléctricas, donde una pequeña cantidad es utilizada por las comunidades y el resto se va todo al sector industrial.

Así como fue en su momento el internet, es ahora el momento de las energías renovables no convencionales. El problema reside en que año a año la demanda de energía aumenta y cuando se termina de construir una central, ya se está con un déficit de energía, pues el tiempo que toma su construcción es demasiado grande en comparación al aumento de la demanda por año. Busquemos soluciones y utilicemos la rueda, pues ya está hecha y no hay que inventarla por segunda vez.

Perfil del Autor. “Pablo Cordero Sanhueza, es ingeniero civil en electricidad; mejor titulado de la carrera de Ingeniería Civil de la Universidad de Santiago de Chile.Diplomado en Proyectos mineros y de Infraestructura de la Universidad Adolfo Ibañez. Experiencia en temas de Ingeniería, Costos, Gestión, Control y Evaluación de Proyectos en proyectos mineros de gran escala. Ha trabajado como Jefe de proyecto de Coasin S.A para Costanera Center; Estimador eléctrico para varios proyectos de la empresa Bechtel Corporation y actual Estimador de costos en el área eléctrica para SNC – Lavalin.”

por Pablo Cordero Sanhueza – Ingeniero civil en Electricidad|Publicado 06 noviembre 2014 | Futuro Renovable